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jueves, 29 de diciembre de 2011

COMPAÑIA DE TEATRO INTERIOR


DIRECTOR DE SEGURIDAD.
-Buenas tardes, adelante por favor.
-Bue.. Buenas tardes, Doc.. tora..
-Tome asiento por favor. ¿Desea algo para beber?
-Mmm, no, muchas gracias…
-¿Cómo le va?
-La verdad, con mucho miedo…
¿Por qué?
-Porque Ud escribió los objetivos del 2012… vio… y… y me genera mucha ansiedad, qué se yo…
-Ahá.
Silencio.
-¿Cómo es su nombre?
-Don Alberto, Doctora.
-Ahá.
Lo miré con detenimiento. Es flaco y desgarbado. Tiene una camisa celeste, desprolija, arrugada, salida en parte de un pantalón azul marino, sujeto a duras penas con un cinturón de cuero viejo marrón. Parece alguien que ha sido descuidado por mucho tiempo. Siento un leve cosquilleo de culpa. Debí haber charlado con éste hombre hace mucho tiempo.
-¿Por qué cree que le genera tanta ansiedad el planteamiento de objetivos?
-Y bueno… yo le explico, Doctora. Como Ud sabe, mi trabajo es activar el Sistema de Alarmas cuando algún evento es potencialmente peligroso para la Unidad.
-Perfecto. Veo que conoce muy bien sus funciones.
-Así es, Doctora. Pero ando muy confundido… y no creo que esté cumpliendo con eficiencia mis tareas, y eso corroe mi autoestima y me genera muchísima ansiedad, porque no me gusta hacer mal mi trabajo.
-Ahá. Explíquese un poco mejor, por favor.
-Es así, Doctora. En el último terremoto de Octubre del 2010, los circuitos del Sistema de Alarmas, que ya estaban bastante viejos y descuidados, se terminaron de dañar, y el Sistema de Valoración del Índice de Peligrosidad de Eventos (SIVIPE) se desvirtuó por completo. Traté de hacer un arreglo medio casero con los elementos disponibles en ese momento de crisis, y realmente lo logré, pero la especificidad del sistema no ha vuelto a ser la misma. Esto ha derivado en la situación actual: a veces se activan alarmas intensas ante situaciones de peligrosidad mínima.
-Entiendo. Lo explica Ud muy bien, veo que conoce muy bien el tema.
-Claro que sí, Doctora. Este es mi trabajo y a esto me dedico todos los días. Lamentablemente y debido a lo ocupada que Ud se encontraba con otros problemas que requerían su atención inmediata, no he podido encontrar el tiempo para charlar ésta cuestión con Ud.
Lentamente, y a medida que iba hablando, ésta personita que me impresionó en primer momento temerosa y hasta pusilánime, se me fue apareciendo como un profesional enterado y predispuesto, que podría ser de enorme ayuda en la reestructuración de la Compañía.
-Perfectamente expuesto. ¿Qué sugiere Ud, Don Alberto, para reparar ésta situación?
-Bien, Doctora, esto no va a ser fácil, y probablemente vaya a llevar un tiempo. Pero necesitaría mayor presupuesto mental para el Servicio, es decir, tiempo de su atención, para pulir nuevamente los circuitos y engranajes del sistema de emergencia. Es decir, requeriría su atención oportuna ante la activación de alarmas, para corregir en el momento y de manera sistemática, posibles errores de gradación de severidad de eventos.
-Bien, entiendo. Obtendrá lo que necesita. ¿Alguna otra solicitud que tenga en mente?
-Yo creo que con eso para empezar, es más que suficiente. De a poco se irán aceitando los circuitos, es cuestión de paciencia y tiempo.
-Excelente.
-¿Podría escribir un pequeño informe con éstos datos, y algunas definiciones más precisas de sus necesidades?
-Sin ningún problema, Doctora. El lunes estará el informe en su despacho.
-Perfecto.
Se hizo un silencio. Ambos nos sentimos satisfechos con la reunión. Se respiraba aire de conciliación y éxito. Se renovaron las energías y surgieron nuevas esperanzas.
-Bueno, Don Alberto, para finalizar entonces, querría decir algunas palabras. En primer lugar, mis disculpas por haber descuidado el Servicio éste tiempo, fueron épocas difíciles, bien lo sabe Ud… Mi intención es poner la Compañía a punto nuevamente, trabajando todos juntos, mano a mano, con paciencia y colaboración…
-Claro, Doctora, no tiene que decirlo, todos sabemos los difíciles momentos que ha pasado la Compañía, y comprendemos que Ud como Gerente General debió priorizar algunas cuestiones…
-Exactamente, ¡a veces se trata de supervivencia pura!
Risas.
-Igual creo que le debo mis disculpas, y agradezco su comprensión. En segundo lugar, quiero felicitarlo por su presentación del conflicto y su conocimiento del Servicio. Sus opiniones y aportes serán tenidos en cuenta como es debido para un especialista en la materia como lo es Ud.
-Muchas gracias, Doctora.
-En tercer lugar, quiero asegurarle mi entero apoyo, y el de toda la Comisión Directiva, para poner especial énfasis y atención en el Sistema de Alarmas, con el objeto de dar pronta mejoría a la situación que nos aqueja.
-Será bienvenido.
-Y en último lugar, querría darle en éste momento un incentivo monetario, para que compre uniformes nuevos para Ud y su personal a cargo, y por supuesto para comprar utensilios necesarios en el día a día de su labor, y en pro de embellecer su lugar de trabajo. Sabe Ud, que yo doy especial apoyo a la estética de los ambientes, ya que tengo la firme creencia que influye en los humores de la gente que trabaja inmersa en ellos.
-Coincido con Ud en eso, Doctora. Y le agradezco su preocupación en esos temas que otras personas podrían creen mundanos, pero no lo son para mí, y tenga por seguro que tampoco lo son para mi gente.
-Bueno, Don Alberto, le agradezco muchísimo su tiempo, y si le parece, doy por concluido este encuentro. Me siento muy conforme con nuestra reunión, la considero un éxito, y me despido muy feliz, esperando que me acompañe en el sentimiento.
-Muy conforme y muy feliz, Doctora.
Nos pusimos de pie, y nos dimos la mano, esbozando una sonrisa sincera y relajada.
Después de que Don Alberto se marchó, cerré el telón y me tiré en mi diván capitoné, dispuesta a relajarme, felicitándome por el feliz encuentro.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Hoy Me Levanté Odiosa


Odio este lugar. Odio ponerme en lugares que no quiero. Odio ir en contra de mí. Odio amoldarme al sistema. Odio tener que agachar la cabeza. Odio éste mundo que crea hombres sumisos y débiles. Que no conocen su potencial, ni su capacidad de decir: ¡NO!, bien fuerte y con la cabeza en alto. Odio la gente que se cree revolucionaria. Odio la gente que cree que lucha por el mundo. No existe tal cosa. No existe la lucha colectiva. Sólo existe la revolución personal. Es la única que vale. Odio a la gente. Odio a los sindicalistas, y más si son gordos y fuman. Odio a los enfermos. Odio a la gente que se cree sana. Odio a la gente que cree que sabe algo de algo. Odio a la gente que se hace la que no sabe. Odio a la gente buena, no existe tal cosa. Odio a la presidenta. Odio a Maradonna. Odio a todos los ídolos populares. Odio a todos los íconos. Odio a la Iglesia Católica. Odio a todas las instituciones. Odio al matrimonio, y la gente que se casa. Odio la gente que trata de ver "el buen lado" de todas las situaciones, ¡qué insoportables! Odio a la gente que intenta decorar la mierda. Odio a la gente que le chupa el culo a otros. Odio los títulos. Odio a las personas que respetan a otros por sus títulos. Odio la gente a la que le gustan los escándalos. Odio a la gente que disfruta con las tragedias. Odio a la gente dependiente. Odio a la gente que tolera cualquier estupidez con tal de ser "tolerante". Odio a las viejas de mierda. Odio los colectivos. Odio a todas las personas entre 13 y 18 años. Odio a las embarazadas. Odio ceder mi asiento a una embarazada o una vieja chota. No tengo la culpa que se haya dejado llenar el bombo la primera y de que no haya juntado plata en toda su vida para un auto la segunda. Odio leer algo por obligación, pierde la gracia. Odio a las minas que hablan con voz finita. Odio a los rugbiers. Odio a las mujeres que no pueden estar solas. Odio a las mujeres que no pueden estar con alguien. Odio a los hombres que se creen lindos, no existe tal cosa, son todos feos e idiotas. Odio a las personas "maduras". Odio a las personas "políticamente correctas". Odio a la gente "comprensiva". Odio a las personas que quieren hacer "todo bien, todo correcto". Odio a las personas que hacen todo mal. Odio a la gente ineficiente. Odio a la gente que no puede hacer fotocopias bien. Odio a mi jefa. Odio a la gente que cuida más a sus perros que a sus seres amados. Odio a la gente que no valora a los perros ni entiende su belleza. Odio a los gatos, son un asco y me dan alergia. Odio el pescado y el olor a pescado y la gente que come pescado. Odio a la gente que pide pizza de anchoas e inunda toda la casa con olor a mierda. Odio a los diabéticos y a los gordos. Odio a los hipertensos. Odio a la gente que come mal y no hace gimnasia y después no entiende por qué está enferma. Odio las cirugías plásticas. Odio a los familiares de los pacientes. Odio a los médicos. Odio el teléfono. Odio el 111. Odio intubar a un muerto. Odio el olor a carne humana quemada que se desprende de la piel al ser cortada con un bisturí eléctrico. Odio a la gente que no sabe de su propia enfermedad. Odio a las telefonistas. Odio a los pibes que se visten como putos y se hacen los simpáticos. Odio a los tacheros. Odio a los odontólogos. Odio a los fanáticos del fútbol, son oligofrénicos de poca inteligencia. Odio profundamente a Personal, y pienso ponerle una bomba. Odio a las minas que le dan más importancia a su cuerpo que a su cabeza. Odio los congresos de medicina. Odio el congreso de la SAC, es un asco. Odio la Conarec. Odio la medicina moderna, es asquerosa. Odio a los zurdos (de mano y de orientación política), son seres inferiores. Odio la gente que no entiende filosofía. Odio la gente que se espanta con la muerte. Odio a toda la gente que habla con tonada de Tucumán, de Córdoba o de Santiago del Estero, me resultan insoportables. Odio a los tipos que te vienen a encarar en el boliche, cuando lo único que uno quiero es escuchar música y emborracharse. Odio a los tipos que te vienen a encarar con tonada de Tucumán, Córdoba o Santiago del Estero, me dan asco. Odio a las gordas estúpidas que me quieren evangelizar en las plazas. Odio a los pendejos que se te quieren hacer los pesaditos en la calle, como si uno les va a tener miedo sólo por ser villeros, no me dan miedo, me dan bronca y me resultan estúpidos. Odio a los babosos. Odio a los falsos. Odio a los hipócritas. Odio a la gente que no es auténtica, ya sea por miedo o por conveniencia. Odio a los cagones. Odio a los histéricos. Odio a las minas que se casan con viejos, que asco. Odio a los tipos que bailan cuarteto y se creen cancheros. Odio las nenitas que se quieren hacer las putas bailando, si ni siquiera se hacen la paja, dejen de actuar. Odio a los tipos que no chupan la concha porque les da asco, son putos reprimidos, y me dan gana de meterles un consolador en el orto. Odio a la gente joven que se visten como viejos, y a la gente vieja que se visten como jóvenes. Odio estar acá, haciendo algo que no tengo ganas. Odio tener que escuchar a gente que no respeto. Odio no disponer completamente de mi tiempo y mi libertad. Odio sentir tanto dolor. Odio odiar. 
Hoy me levanté odiosa, y odio levantarme así. Ojalá pudiera fumar un poco de la pipa de la paz. Para dejar de odiar tanto éste mundo despiadado y repugnante, y a toda ésta gran masa de gente estúpida que me rodea. Pero no puedo, estoy guardada, en mi cárcel personal, ésta mierda de lugar que elegí odiar.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Templo


Quiero desparramarme arriba tuyo, amor
Quiero partirme en pedacitos, sí!
Como lluvia de pixeles
Como puzzle de chocolate cocinado en crema!
Quiero caer encima tuyo,
Desarmada
Y perderme…
Y que vos te encargues, con tus manos, de rearmar el rompecabezas de mi cuerpo.
Sí! Ponéme los ojos en la panza, y el ombligo en la frente!
Sí! Ponéme la boca en las orejas y los dedos en los dientes!
Sí! Juga con mi cuerpo, armáme como vos quieras, hartáte de mi piel…
Así cuando ya te canses, yo quede desestructurada y tranquila,
Como un cuadro de Picasso, llena de colores, desaliñada
Mirándote mientras dormís,
Toda tuya, enamorada.
Te veo y soy leche batida, soy espuma de mar!
Quiero transformarme en tu perfume,
Quiero ser humo azul entrando por tu boca…
Oléme, por favor, oléme!
Tu piel me regala polen
Te muerdo y obtengo sangre de tu carne jugosa
Tus orejas son romero
Tu pelo cabello de ángel
Ay! Quiero cocinarme en salsa blanca!
Decorar mi cuello con guirnaldas de cebolla,
Y dorarme en la caldera del centro del universo!
Coméme, por favor, coméme!
Yo soy reconstruida, tuya, cada vez que nos desarmamos…
Quiero ser siempre débil en tus brazos
Blanda, entregada con tus besos…
Ay! Soy caramelo derretido en mantequilla!
Tu boca es mi fuente, donde el fuego pega
Tu piel mi desierto eterno, el final de cualquier mundo
Quiero partirme, desarmarme y reconstruirme!
Después de que me hacés el amor soy otra persona
Miro mi boca en el espejo y no sé quién soy
Uh! Creo que dejé mi yo en vos, otra vez…
Olvidé pedacitos míos en tu cuerpo, y ya no los puedo recuperar, los absorbieron tus poros.
No importa, porque cuando duermas yo voy a robar pedacitos tuyos
Je je Sí! Los voy a mezclar y me voy a reenamorar
No podría evitarlo, tus partículas hacen magia en mi sangre!
Revivíme, amor, yo soy toda tuya.
Quiero arrodillarme y besarte los pies de ciruela
Cuidarte las manos, masajear tu cuello
Quiero venerar tu cuerpo como un templo
Yo soy un vitral de colores, atravesado por lo rayos de tu luz.
Me ilumino, cambio de forma, hablo con Dios... Ja ja!
Devolvéme, amor, devolvéme!
Un poco de energía…
Tan lánguida estoy, tirada en la cama
Mirándote
Sin entender, de cuántas vidas estamos hablamos
Cruel destino, fiel destino
Todo lo perdona y termina dando lo deseado
Detrás del arco iris, sabés qué hay…
¿Alguna vez lo dudaste?
Yo siempre lo supe, y por eso te amo.
Algún día tenía que rendirme
Algún día alguien tenía que ganarme
Algún día es hoy, amor, y te amo.

sábado, 11 de junio de 2011

Sueño Post Guardia

















Soñé que el mundo se llenaba de agua
Subtes, catedrales, baños públicos
Creábamos lugares con aire para sobrevivir
O para subsistir.
Era una propaganda
Hombres ansiados cayendo sobre mujeres vestidas de gala
Sentadas en tribunas viendo el show de la vida.
Una costanera eterna auspiciando al paco
Un mundo de montañas rusas
Al borde del mar.
Yo caigo por esos caminos como tobogán acuático
Y una voz en off explica los sucesos del nuevo mundo.
Gente extraña bañándose en duchas públicas
Enormes baños suizos con piso de venecitas celestes,
Una chica apática está en el suelo
Jugando con las gotas que salpican a su alrededor.
No parece feliz, tampoco triste
Solamente esta ahí, es un ente;
Hay chicos sentados a su lado, charlando,
El pelo mojado se les pega en la cara
Despreocupadamente, pierden el tiempo sin apuro.
Los bordes de las personas se transforman en óleo
Y el agua plasma arte al romper contra la pared.
Un hombre los mira suspicaz desde adentro de un horno
Se aferra a una mísera burbuja de aire para poder respirar.
Un chico nada en la estación de subte
Su remera amarilla se mueve con el mar
Se dirige hacia el túnel que lleva a la próxima estación
¡Qué imagen más bella es verlo nadar!
Él nada hacia la oscuridad, sin hesitar
Él no tiene miedo, sólo curiosidad.
Lo veo alejarse hacia el mar.

...El miedo engendra miedo y alguien me persigue
Veo en un rincón a algunas personas empaquetando a otras en cajas
Las envuelven con film, desnudas, y después las guardan
Están acurrucados, embaladas y encerradas
Con plástico transparente...
Parecen cosas, parecen frío.
Somos más de lo mismo.
Y en grupo discutimos la fealdad de empaquetarse
La fealdad de cubrirse con plástico y dejarse guardar...

Me veo salir de un videoclub
Dónde el dueño no le da carne al pequeño empleado
Le gusta tirar comida delante de él, como queriendo dar una estúpida lección.
Yo intento darle mi plato lleno al chico
Y el dueño se encarga de que siempre se vacíe, y de que no le llegue nada.
Comprendo en un instante que no puedo ayudarlo
Solo le cambio un daño por otro
Aún así insisto y logro que reciba y coma mi ración
Pero luego confirmo lo que suponía:
Cuando termine de comer, recibirá su castigo.
De cualquier manera, tendrá su merecido.
Solo él puede ayudarse.

Me voy fuera, y camino por las veredas grises con las manos en los bolsillos.
Un hombre oscuro me sigue en un Falcon negro
Tiene sombrero negro y fuma
La piel sebácea, llena de puntos de ceniza
Y ese color amarillo terroso que tiene la gente podrida por dentro.
Me ofrece algo, me hago la que no comprendo
Voy vestida floja para que nadie adivine mi cuerpo...
Apuro el paso y miro hacia abajo
Intentando hacerme invisible, tapándome con el viento de la ciudad;
Logro huir un poco y aviso a la policía
Averiguo su nombre y lo nombro
Ya lo conocen, tiene antecedentes...
Me retiro dejando al cargo de ellos mi seguridad.

Sigo caminando semiescondida y veo tu nombre
Escrito con tiza en el vidrio de un Fiat 600 verde.
Me detengo a observar...
Parado frente al auto buscando fuego está mi mejor amigo
El ríe y no me ve,
Y no ve casi nada, sólo busca algo para él.
Veo dentro del Fiat dos varones dándose placer;
Saben que están por ser descubiertos
Pero no pueden detenerse
Justo ahora no pueden importarse por el mundo.
Quise sacar una foto al vidrio del auto para mostrarte tu nombre,
Para que luego nos riamos juntos de esa locura...
¡Tembloroso tu nombre, parece escrito por un niño!
Pero allí está, y es gracioso.
Pero no pude fotografiarte, no quise estorbar a los enamorados...
Y otra vez no te vas a enterar
De que tu nombre esta escrito dentro mío...

... Yo sé el camino que debo tomar
Tan sólo es que a veces me olvido de que lo sé;
¡Y en ciertos cruces me confundo!...
El agua siempre me moja...
No me arrastra, ¡no le da la fuerza!
¡Pero sí me incita!
Y es en las bifurcadas en que por pereza me dejo llevar...

Pronto Lourdes me recuerda que debe irse.
Yo quiero mudarme y ella me ofrece su lugar
Alquilo su departamento, y apenas me mudo pienso
Que se habrán equivocado con el precio, por que, ¡es demasiado grande!
Son muchas casas en una, adornadas con modas de diferentes tiempos...
Tiene una terraza enorme, con parrilla,
Tiene bancos verdes bajo el sol
Y en el cielo cortinas móviles de lona verde...
Me imagino corriendo el techo para protegerme del sol,
Poniendo una mesa blanca antigua patinada con rosa
Y sillas talladas
Para tomar el té con mis amigas un domingo ocioso.
Y de repente comprendo que podríamos ser muy felices en ésta casa...
Toda mi gente viene conmigo y les muestro mi nuevo hogar;
La otra parte de la terraza no tiene techo
Sólo sol y espacio libre
Con algunas macetas de plantas colgantes.
Justo ahí me llamaste,
¡Que bueno! Porque te extrañaba...
Aunque ahora estoy mas triste que antes;
Mi intuición siempre supo que el nuestro es un amor imposible,
Pero fue una hermosa creación, ¿no?
Me sorprendo: ¡Que comprensión más profunda del mundo se abre hacia mí
Cuando bajo por mi escalera de caracol!;
Y bajamos, para seguir viendo mi nueva casa.
Yo la muestro a mis invitados como una gran anfitriona, como si la conociera,
Pero no es cierto... todo es nuevo para mi aquí, y tengo miedo...
Caminamos por mis pasillos, destacando los detalles arquitectónicos
Y nos chocamos con El Cuarto Húmedo.
Siempre tengo en mis casas ascensores con llave, así me gustan a mí,
Y también tengo el cuarto de las bañeras...
Grandes, viejas y de diferentes formas
Una al lado de la otra, llenando por completo la habitación...
Yo las pido prestados de antiguas lavanderías de ensueño
Y de sanatorios abandonados.
Yo misma he armado un complejo sistema de cañerías
Que unen una bañera con otra y transportan líquidos perfumados
Fundiéndose y mezclándose, cambian de color y temperatura en cada recipiente.
Si, yo construyo caminos mojados donde transformarme químicamente.
Les muestro mi creación a mis invitados, orgullosa,
Y paso vergüenza;
Me miran incómodos con cara de desconcierto
Chocándose entre ellos, sin saber qué decir
Nadie lo entiende, ¿por qué deberían?
Me doy cuenta y río entristecida...
Si llenara mis bañeras podría hacerles entender... lo que yo se hace mucho
Que el agua nos une
El agua diluye los cuerpos y los hace parte de una sola solución
¡Si es que sólo somos pequeños solutos del gran océano universal!

Abandonamos ese cuarto, y seguimos recorriendo la casa
En el fondo tengo el cuarto para la película de terror...
Hermosamente romántico,
No hay nada moderno ahí
Es todo absolutamente obsoleto.
Mi cama tiene un respaldo de terciopelo rojo con trazos de brocado dorado,
Parece la mismísima suite de drácula
Espejos biselados dorados y manchados
Que dan miedo, y muestran la realidad.

Más allá esta el pasillo de las plantas
Y la pieza de huéspedes, un pequeño cuarto mohoso empapelado
Personal y solitario,
Y una rampa que te devuelve a la sala moderna, ultra colorida
Limpia, no como los otros espacios
Bellos pero sucios y desgastados
Tengo un suelo de cerámica de 100 años
Y creo que me va a caer una maldición
Porque no puede ser mi casa tan amplia y bella
¡No puede ser cierto!
Alguien se va a dar cuenta, me tengo que esconder y cerrar las puertas.
Después me compro tres tigres
Una mama y dos bebes, para que me acompañen
Son tan chiquitos que tengo miedo de que se caigan por el hueco del balcón
Salgo, y cuando vuelvo a casa cada día
Corro asustada al balcón a ver si sobrevivieron
Para mi sorpresa encuentro a la madre tigresa sentada en el balcón tranquilamente
Con pose de reina, rodeada de otros 4 gatos
¡Ja! ¡Y yo preocupada!
Ella ya es dueña de todo el barrio.
Camino por mi pasillo oscuro para ver que pasó con los bebes
Están en el piso revolcándose
Con los ojitos cerrados, resbalándose sobre las baldosas
Suaves bebes con olor a recién nacido en la boca
Los cuido; quiero amaestrarlos para que sean tiernitos y no me muerdan
Tengo mucho miedo a que mueran;
Mi mama me dice que no voy a poder
Y me enojo con ella;
Cierro la puerta de mi cuarto rojo
Y me encierro, y no la dejo entrar, a ella ni a nadie;
Miro a mi alrededor, mi departamento está en construcción
Mi eterno espacio que siempre construyo pero siempre está en obras
Y nunca tiene muebles, y el colchón siempre está en el piso
Y no hay donde sentarse
A veces tengo cortinas, pero hoy no es ese día.
Sólo este inmundo colchón de flores sin sábanas
Un frasco blanco de pintura vacío y un pedazo de madera.
Un gran vacío, y absolutamente nada más
Me muero de angustia
Abro la puerta porque no me aguanto estar sola
Miro a la calle donde hay una producción fotográfica
Mi familia se saca un foto a la izquierda
A mi derecha le sacan otra foto a mi hermana
En la que esta hermosa, muestra su cuerpo, feliz
Pero esta sola, conmigo;
Me abraza fuerte y sonríe.
Y yo ni siquiera estoy realmente ahí, soy como un holograma
Yo estoy mirando las fotos
Yo soy la que está detrás de las cámaras.
Es enfrente del video club, y de mi psiquiatra
En la vereda de en frente.
Lo llamo, tendría que ir, pero decido caminar sola por un mundo extraño;
Me avergüenzo de mí misma y ya no recuerdo nada
Solo la catedral
Llena de agua
Iluminada por los rayos del sol de las 5 AM
Atravesando los vitrales y haciendo visibles las partículas que flotan en el mar.
Un extra nada hacia la cúpula,
Es hermoso verlo, es eterno, es casi como la muerte.
Pero es solo una propaganda
Y yo estoy detrás de las cámaras;
Y no me queda otra que salir de este sueño.