contador de visitas

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Burn Out I: No molesten a la doctora!!


Estimada Dra. Mery Rock:
Disculpe que la moleste en su descanso de fin de semana, pero necesito evacuar urgentemente una pequeña duda. Resulta que anoche, concurrí con mis amigas a una fiesta que organizaba un conocido, y no sé qué me sucedió, supongo que fue la ingesta alcohólica, pero terminé en la cama con el dueño de la casa. La verdad es estoy muy avergonzada y arrepentida. Pero eso no es todo. Tuvimos relaciones con preservativo (cómo Ud siempre me recomienda), y cuando él terminó, al retirar su miembro, el preservativo quedó en mi interior. Todavía no lo saqué porque me da como "cosita". ¿Qué hago? ¡Gracias! Saludos, Carmelita.

Estimada Carmelita:
¿SOS MEDIO PELUTUDA, queridita? ¡Ya vislumbraba yo en el primer examen físico que te realicé que algún estigma de retraso mental tenías! Te dirigís a mí con una "pequeña duda"... Cómo diría un gran filósofo y colega: ¡¡Duda la podonga, querida!! ¡Dejá de boludear y andá corriendo a la farmacia! Comprá un Inmediat (sí, la pastilla del día después nena), porque esa "duda" va a empezar a crecer, y cuando menos te lo esperes va a emerger de tu vagina diciendo: "Hola, mami!". ¡Hacélo ya! No importa en que día del ciclo estés. Tomála igual porque no confío en tu capacidad para calcular fecha probable de ovulación. ¡Después de tragarte la pastilla, volvé, y seguí leyendo mi respuesta, que consiste básicamente en insultos y humillaciones ante tu vergonzosa ignorancia!

Punto 1. ¡¿"No sé qué me sucedió"??!!·@#?!&%·#?! ¡¡NI LO RESPONDO!! Borracha patética.

Punto 2. No me interesa si estás avergonzada o arrepentida o BLA BLA BLA. El sexo no existe para sentir culpa, si no para disfrutarlo. Veo que portás un pequeño sacerdote en la cabeza que no para de lanzar sentencias culpógenas. Casi puedo verlo en la tomografía de cerebro. Recordame que te pida una interconsulta con el sexólogo.

Punto 3. ¿No sabés que cuando sacan el forro lo tenés que agarrar VOS, no él, VOS, con las dos manos y una pinza si es necesario para estar segura de que no se salga? Te comento chiquita... cuando el miembro masculino erecto concluye su función (y por ende la función de toda la existencia masculina), disminuye trágica y tristemente de tamaño, y el preservativo, en su momento majestuosamente apretado, queda patéticamente bailando, y su contenido se desparrama. Por si no descifraste aún que es ese misterioso "contenido", te aclaro que son espermatozoides ávidos de cruzar tu cuello de útero y fecundar tus óvulos. Por lo tanto, apenas él eyacula, deben retirar INMEDIATAMENTE el miembro y AGARRAR el preservativo para que no quede adentro. Y si no sabías eso... ¿era necesario que tuvieras relaciones con el único pelotudo de la fiesta que tampoco manejaba ésta información?

Punto 4. "Me da como cosita".... !!! ¡¡Y ésta es la parte que más me enerva de toda tu pusilánime redacción!! Si en el último renglón de tu carta todavía quedaba en mi interior un mísero rastro de compasión por tu despreciable persona, con ésta frasecita pelotuda, la eliminaste por completo. "Cosita". ¿Qué mierda es "cosita"? BO- LU- DA ! ¡¿Tenés un pedazo de látex lleno de esperma pudriéndose en tu vagina y te da "cosita" meterte dos dedos y sacártelo?! ¿Escuchaste hablar de la Enfermedad Inflamatoria Pélvica? RETARDADA.

Punto 5. Date una vuelta la semana que viene por el consultorio así hacemos un hepatograma y un HIV. Y, obviamente, la gonadotrofina coriónica, mamita. "¿Qué es eso doctoraaaaa?", te estarás preguntando con cara de boluda. Es la hormona que produce tu nuevo órgano, mi amor. "¿Qué órgano doctoraaaaa? Yo no recibí ningún transplateeee". PE-LO-TU-DA! Tu nuevo órgano, es la placenta!

PD: Decile a tu padre que por favor me venga a ver que éste mes le toca el tacto rectal para ver como anda esa próstata.

Espero haberte sido útil. Si no sabés cómo tomar la pastilla del día después mandame un radio. ¡Prefiero cagarme el fin de semana entero con tus pelotudeces, que permitir que te reproduzcas! ¡Sería negligencia médica (y humana)! ¡Y menos aún con los genes del piola ése de la fiesta!

Saludos a la familia. Tu doctora y amiga, Mery Rock.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Féminas I: El arte del buen cagar.

Así habló Mery Rock:
Cagar... uno de los 3 grandes placeres de la vida, las 3 "C": comer, coger, cagar... Y yo siempre pensaba... ¿por qué le dicen "placer"? Tuvo el tiempo que madurar mi cerebro y mi ano para llegar a comprender ésta cuestión tan esencial y trascendental en la vida de una persona: aprender a cagar.
Hace mucho quiero hablar de éste tema, porque se que es de común desagrado, y me estimula imaginar el prurito que genera en vuestro pudor. Pero también, porque creo que aunque nos cueste aceptarlo, el arte del buen cagar es una conquista que todo humano que se precie de serlo, debe dominar.
Hay una cuestión a éste respecto que me gustaría resaltar. Se refiere al decreto inconciente imaginario machista que reza: "La buena mujer, no caga". Cómo excelsa fémina, es mi deber luchar por la derogación de éste decreto, que a mi humilde criterio, roza lo hemorroidal. Lamento desilucionarlos muchachos, pero hasta la mujer más hermosa del mundo, caga. Con olor y con ruido. El quid de la cuestión está en que, éste erróneo mandato social tiene un efecto constipante. La mujer teme cagar. Teme que la descubran realizando tan miserable acto, y que junto a ésta vulgar y antiestética imagen suya, sus poderes atractivos se desvanezcan para siempre ante el objeto de su pasión. Un gran porcentaje de las mujeres sufre en algún momento de su vida constipación, y más que a un desorden orgánico, ésto se debe a que guardan el preciado sorete hasta encontrar el momento y lugar perfecto dónde depositarlo. Y aquí va otra verdad: mis queridas amigas, el momento perfecto es "ahora" y el lugar perfecto es "dónde estés". No importa si es el dpto de tu nueva conquista, o un boliche, un supermercado, la casa de tu suegra, el trabajo, la calle!... Somos mujeres! Siempre nos prestan el baño, y debemos aprovechar éstas circunstancias. Es cómo si nos tuvieran lástima: "Pobrecitasss, ellas no pueden mear paradasssss", entonces nos dejan pasar aunque no seamos clientes. Siempre y cuando cuidemos la higiene del lugar, el espacio perfecto para despedir a tu amigo del interior, es ése. ¡¡Hacélo!! Te vas a sentir libre, liviana, no necesitás Activia, simplemente abrí tu mente y tu ano, y disfrutá al hacerlo. Luego, vas a poder mirar al mundo con otros ojos y con una ampolla rectal agradecida. De ahí proviene el placer. Del agradecimiento de tu interior, que con oleadas de endorfinas te dice: "graciassss, gracias por sacarme éste peso de encima".
Cuando era chica, recuerdo en primer grado, si me agarraban "ganitas", en vez de pedir el baño de maestros, que recuerdo que era hermoso, brillaba, tenía un inodoro gigante y azulejos perlados... En vez de pedirlo, de orgullosa, incapaz de enfrentar mis angustias fecales, simplemente comenzaba a llorar, a llorar y llorar, con todas mis fuerzas, gritando (siempre sentadita en mi asiento, por supuesto, porque era una niña bien comportada), hasta que llamaban a mi amado padre y éste me retiraba... y ahí llegaba al lugar perfecto, mi hogar.
Sufrí de ésta "selección anal" por mucho tiempo, con algunas ampliaciones del territorio en la feroz adolescencia, como la casa de mis tíos, o la casa de algunos muy selectos amigos, en lo que confiaba tanto como para hacerles mi más profundo regalo.
Hasta que llegó mi viaje a Europa. Un viaje muy accidentado, por así decirlo. En el que pasamos de princesas a mendigas en poco más que días, y en el que no tuve más opción que olvidar cualquier tipo de preferencia en la satisfacción de las necesidades básicas. Tuvimos que adaptarnos: comíamos cualquier cosa, dormíamos en cualquier lado... Con ésto les digo todo: bañarse o cambiarse una toallita era un lujo... ¿Y Cagar? ¡Dónde sea y cómo puedas! Ahí era cagar o cagar. Mejor dicho, cagar o reventar. Y aprendí. De una y para siempre. Fue uno de los mejores regalos que me traje de Europa. Ahora soy libre. Sé que dónde vaya, puedo cagar.
¿Viste cuando entrás en el baño del boliche y ves un cago y decís: "¿Quién es tan hija de puta de ponerse a cagar acá?". Pues puedo ser yo, tranquilamente. Cago en la casa de cualquier amigo, de cualquier novio, cago en la facultad, cago en Mc Donalds, cago en el trabajo (por supuesto, y con horario fijo, soy un reloj), hasta cago en el psicólogo y lo disfruto.
Mujer, a vos te hablo, que estás conquistando tu independencia económica, conquistá también tu independencia anal, y nadie podrá detenerte!
¡¡Basta de opresión coprológica de la mujer, viva el cago libre!!

viernes, 20 de noviembre de 2009

Bombardeo De Información. Eyaculación De Ideas.


Así habló Mery Rock:
Son mucho años, casi vertiginosos, de entrada masiva de información, por momentos a chorros, en mi cabeza. Por todos mis agujeros. Veo, escucho, huelo, escucho, toco, escucho, siento... más y más información que entra en un flujo turbulento, y que en mi interior se mezcla y explota, y se reinventa, y choca... ahhhhh, me hace daño!
Mi interior es como el mar... así lo siento... quizá por ello me gusta internarme en el océano y hacer la plancha, y esperar hasta que mis oídos queden totalmente sumergidos en leche de sal y ya no escucho nada, soy el mar y mi interior que se hacen uno...y es hermoso, casi me transparento en el agua y no quiero separarme más... cuando muera quiero fundirme con el mar, porque de ahí salí y seguramente ahí pertenezco... pero no quería hablar del mar, sino del cambio que se produjo en mí...
Siento que ya llegó la hora. De que se circularice el flujo de datos, que haya un feed back, un movimiento... es como si por años hubiese entrado mucho y se hubiese estancado en mi interior, y en vez de ser mar, me volví laguna...
¡Yo no soy laguna amigos! Yo soy olas, espuma, sal, explosión y movimiento; la paz del placer, del éxtasis, de la unión y la fusión...
Entonces, desde mi más profundo interior fue levantándose una voz, que quemaba como fuego, dura, implacable... que incansable no se rendía, y seguía avanzando constante, haciendo su camino, conquistando terrenos, defendiendo sus derechos y diciendo, éste soy yo, ésto es mío, así quiero vivir... y eso fue ascendiendo, esa energía creadora que todo lo muta me hizo temblar de pies a cabeza, y tuve miedo, mucho miedo, de perderme para siempre en ésta unión... hasta que ya no soporté más la tensión y dejé salir todo, exploté y toda esa energía salió a borbotones por todos mis sentidos, por mi piel y todo mi cuerpo, y casi me derramaba sobre lo que tocaba, todo lo bañaba, todo lo inundaba yo, ya casi sentía que mi cuerpo se iba, por momentos me agarraba con miedo de perder el alma... quizá ando dejando pedacitos míos por allí y por allá, cómo duele sentir, cómo duele ser, por donde ando soy... y cuando termine esta maratón eyaculativa, temo que ya no quede nada en mi interior, y me encuentre vacía... pero no importa, es el movimiento de la luna, el que crea las olas; si no me vacío no vuelvo a llenarme... doy todo lo que soy y lo que tengo a éste mundo... vomito mi ser, hasta me duelen mis lágrimas porque contienen pedacitos de mí, de lo que fui y de lo que soy, y ya no tengo miedo, de darte todo...